Luz que se apaga


La habitación estaba completamente en silencio, mientras de fondo “esta luz nunca se apaga de Duncan Dhu”.

Resulta que Jorge otra vez había discutido con María, era una de esas discusiones en las cuales tratan de herirse para sentirse bien. Los problemas no eran actuales ya venían buen tiempo discutiendo, María no le había podido perdonar del todo la infidelidad y siempre que podía se lo recriminaba; Jorge sólo trataba de mejorar esto pero realmente ya había cansado ahora sólo tenía este duro momento en sus manos.

Todo comenzó hace más o menos unos meses atrás, Jorge conoció a Jennifer  – Una chica de la universidad, muy bonita de cabellos rizados y dorados, de piernas largas, cintura pequeña y un busto grande – Jorge nunca la había visto con ojos de deseo, pero, todo cambia cuando alguien está en copas y algo caliente. Resulta que todo hubiera quedado ahí si no fuera porqué Jennifer decidió grabar todo desde su celular y al saber de qué sólo fue una noche decidió vengarse enviándole las imágenes a María que al enterarse decidió poner un alto a todo pero al final decidió continuar con esta relación.

La noche con la que iniciamos este relato fue de un día miércoles; a Jorge le fue mal en todo, había terminado unos diseños para empresa de exportaciones y estas habían rechazado todos los bocetos debido a que sentían que no iban con sus intereses. Cuando ya deseaba volver a su casa para poder estar más sereno y continuar explotando a su mente el carro se le planta en una vía rápida lo que llevo a tener problemas con la policía… resulta que había sido un día de mierda, de esos que ya dan ganas de terminar o de al menos echarse y dormir.

Llego al departamento en el cual vivía con María, se preparó una taza de café caliente y prendió el Wii para poder jugar un poco. Minutos después llego María y lo primero que le dijo fue – Esa perra hoy me llamo – él frunció el ceño y le pidió que no discutieran a lo que ella contesto con una bofetada mientras le decía que era un idiota, Jorge se enojó demasiado, todo recorría en su cabeza, recordaba el pésimo día que tuvo, el plantón del carro, la presión del trabajo y la impotencia de no poder desahogarse… levanto la mano y con el control golpeo con tanta brutalidad a María que se desorbito el ojo y tuvo una fractura ósea muriendo al instantes y al caer rego de sangre toda la alfombra... Jorge camino con los ojos mirando el vació prendió la radio y sólo logro oír – y puedo comprender, que nunca confesaras tu error, aquella noche enferma. Era normal. – Luego de eso apago la luz mientras esperaba a la policía.